Mirá que lindo mi ombligo…
Una de las primeras columnas que reviso cada vez que me llega una nueva PC Magazine es la de John C. Dvorak. No cabe duda que Mr. Dvorak es controversial y polémico, incluso entre sus coterráneos. Pero para quienes estamos “fuera del sistema”, o para ponerlo de otro modo, quienes vivimos en países “mas allá de las costas” (offshore), hay ocasiones en que sus opiniones son especialmente controvertidas. En su columna publicada en PC Magazine de título “The Hard Drive and Human Behavior” Mr. Dvorak asocia la creciente haraganería del ser humano a las crecientes capacidades de desordenarnos que tenemos a nuestro alcance. Si bien creo que hay algo de cierto en esto, la extrapolación que se hace en el artículo y el orden en que se pone causa y consecuencia del desarrollo de estas tecnologías me hacen pensar en el “ombliguismo” de nuestra cultura occidental y de sus principales exponentes/potencias. Me parece que Mr. Dvorak olvida que el consumo, o mejor dicho, la sociedad de consumo en la que vivimos inmersos como cultura, pueden ser tanto mas responsables de esta creciente haraganería, que el hecho de que hayamos tenido avances tecnológicos que nos hayan hecho la vida mas cómoda. El planteo es quien es el motor de quien en este caso. Y esto sin considerar que la situación que se menciona en la columna sólo puede ser planteable para el quintil con mejor nivel de vida, ya que las preocupaciones de los otros cuatro quintiles no son el carecer del último grito en materia tecnológica. ¿Usted que opina?


