Free as in free beer.
No todo el mundo entiende lo que significa software libre ni aunque se le traduzca como software gratis. Estuve a punto de perder mi último embarque de CDs de Ubuntu porque no es posible ni entendible que alguien regale programas. Sic: “son programas tienen que tener un precio”. No encontraron una factura. Además rompieron la caja de tal forma que destruyeron el manifiesto de Canonical. Este manifiesto ayuda a comprender cual es el contenido del envío en terminos de libertad y costo. Pero no es normal que alguien decida regalar un CD ni compartir un programa en la cosmovisión occidental. Por suerte salió al rescate SuperPresi, paladin del software libre en Uruguay y me dió algunos nervios que se deben tocar en estas situaciones. Cambié el discurso hacia el lado educativo y entonces los engranajes, lentamente, comenzaron a rodar. Nos queda mucho trabajo por hacer. Por lo pronto podríamos, como comunidad, concientizar a nuestras autoridades para que al menos nuestros conciudadanos no pasen los mismos calores explicando conceptos de libertad a quien mide en kilos y dólares.
Estimado Director de Aduanas…


