Big big brother.
Son muchas las ventajas de contar con “todo en línea”. Sin embargo, esta nueva tendencia tiene ribetes que deberíamos vigilar. Ya he discutido con muchos de mis amigos sobre este tema y nunca he cerrado una opinión. Mi preocupación gira en torno al poder que le damos tácitamente a quienes controlan semejante cantidad de información. Sabemos que la ética empresarial es tan veleidosa como la probidad de los hombres (y esto no lo dijo el Coco), por tanto ése es uno de los puntos que debemos vigilar. ¿Que causa ese poder? La capacidad de obtener información sobre el entramado social al mejor estilo Gran Hermano y, lo que es mas grave, la posibilidad de abusar de ello. Al menos no soy el único con la inquietud, este artículo que leí en Kriptopolis me remitió a un artículo mas extenso de Will Harris publicado en bit-tech.net.



No me extiendo mucho acá porque estoy escribiendo algo al respecto (no lo pude evitar). Ya hemos hablado personalmente de este tema y coincido contigo. Esto no viene de ahora, simplemente hoy existen tecnologías que hace 5 años no, y además hay un boom de “estar conectado” gracias a la facilidad de acceso a internet de banda ancha en forma masiva (aclaro que lo masivo no es en Uruguay). Yo fundamentalmente rescato que tenemos las herramientas para construir nuestro propio mundo en línea, si así lo decidimos. Por suerte, somos libres.