Felicidad Interna Bruta.
Quienes me conocen me habrán escuchado decir que debemos volver a las aldeas. También pueden haber oÃdo lamentos sobre la pérdida de identidad u occidentalización de muchas culturas, lo que a largo plazo puede significar la pérdida de la riqueza que tenemos gracias a nuestra variedad. Sin embargo Buthan me muestra que se puede intentar lograr un nivel occidental de bienestar preservando lo mas caro de un pueblo, su cultura. No me puedo imaginar aún un movimiento similar, mas que en aquellas culturas con un arraigo importante de preocupación por el prójimo. La idea de medir el éxito de una administración por la felicidad que tienen sus administrados es el móvil detrás de la Felicidad Interna Bruta o GNH por sus siglas en inglés. Como occidentales tendemos a pensar en medidas mas tangibles, aunque sepamos que no logran mostrar las realidades que vivimos a diario. Frente a esto se para Bhutan, en medio de gigantes, para mostrar lo que verdaderamente es importante.



No hay que perder la esperanza. Desde Bhutan, desde movimientos campesino e indígenas en Latinoamérica, y desde quién sabe tantos otro lugares, la gente empieza a despertar, a reaccionar y a trabajar por una mejor realidad y por alcanzar aquél ‘Bien Vivir’ del que hablan nuestros indios…